Publicidad:
La Coctelera

dulcemusic

28 Agosto 2006

Bellos consejos para ser feliz

Si te vas a calentar, que sea al sol.
Si vas a engañar, que sea a tu estómago, o al menos por tu felicidad.
Si vas a llorar, que sea de alegría.
Si vas a mentir, que sea sobre tu edad.
Si vas a robar, que sea un beso.
Si es para perder, que se pierda el miedo.
Y si existe hambre, que sea de amor.

Si es para ser feliz... ¡Que sea todo el tiempo!!!

Hechos que todos debemos saber:

1. Por lo menos 5 personas en este mundo te aman, tanto, que darían la vida por ti.

2. Por lo menos 15 personas en este mundo te quieren de alguna manera.

3. La única razón por la que alguien te pudiera odiar es porque quiere ser como tú.

4. Una sonrisa tuya puede traer felicidad a cualquiera, aunque no les caigas bien o no te conozcan.

5. Cada noche, alguien piensa en ti antes de dormir.

6. Para alguien significas el mundo.

7. Si no fuera por ti, alguien no estaría vivo.

8. Eres especial y único.

9. Alguien que no sabes ni siquiera que existe, te ama.

10. Cuando piensas que cometiste el error mas grande del mundo, algo bueno viene de ese error.

11. Cuando pienses que no tienes oportunidad de conseguir lo que quieres, probablemente no lo tendrás, pero si crees en ti mismo, tarde o temprano lo tendrás.

12. Siempre recuerda los cumplidos que has recibido. Olvida los malos tratos.

13. Di siempre lo que sientes por él o ella, te sentirás mucho mejor después de que lo sepa.

14. Si tienes un gran amigo, tómate tu tiempo para hacerle saber lo grande que es.

Envía estos hechos a toda la gente que aprecies. No tendrás buena suerte ni el amor tocará a tu puerta en dos minutos, pero le iluminarás el día a alguien y, probablemente, hasta puedas cambiarle la perspectiva que tiene acerca de la vida a una mucho mejor.

servido por Dulce María 2 comentarios compártelo

23 Agosto 2006

Me voy

Porque no supiste entender a mi corazón, lo que había en el,
porque no tuviste el valor de ver quién soy.
Porque no escuchas lo que está tan cerca de ti,
sólo el ruido de afuera y yo, que estoy a un lado desaparezco para ti

No voy a llorar y decir, que no merezco esto porque,
es probable que lo merezco pero no lo quiero, por eso...
Me voy, que lástima pero adiós me despido de ti y me voy,

Porque sé, que me espera algo mejor, alguien que sepa darme amor,
de ese que endulza la sal y hace que salga el sol.
Yo que pensé, nunca me iría de ti, que es amor del bueno, de toda la vida
pero hoy entendí, que no hay suficiente para los dos.

No voy a llorar y decir que no merezco esto porque,
es probable que lo merezco pero no lo quiero, por eso... me voy.
que lástima pero adiós me despido de ti y me voy.

Julieta Venegas

servido por Dulce María sin comentarios compártelo

20 Agosto 2006

La Constancia

Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite.
Madre Teresa de Calcuta (1910-1997) Misionera yugoslava nacionalizada india.
La constancia es la virtud por la que todas las cosas dan su fruto.
Arturo Graf (1848-1913) Escritor y poeta italiano.
La gota horada la roca, no por su fuerza sino por su constancia.
Ovidio (43 AC-17) Poeta latino.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Proverbio árabe
Si añades un poco a lo poco y lo haces así con frecuencia, pronto llegará a ser mucho.
Hesíodo (S. VIII AC-?) Poeta griego.

servido por Dulce María sin comentarios compártelo

17 Agosto 2006

No nos olvidemos...

HUMILDAD
CONSTANCIA
FIDELIDAD
TRABAJO
PACIENCIA
SENTIDO COMÚN
COMPAÑERISMO
PROFESIONALIDAD
CREER EN TI MISMO
RESPETO HACIA LOS DEMÁS

Después de todo esto es cuando encontramos a un

GRAN MÚSICO

servido por Dulce María sin comentarios compártelo

17 Agosto 2006

No hay mejor momento para ser feliz...

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después… Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro. Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar.Pensamos “seremos más felices cuando salgan de esa etapa”.

Luego decidimos que nuestra vida estará completa cundo a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cundo tengamos un mejor coche, cundo nos podamos ir de vacaciones, cundo consigamos el ascenso, cuando nos retiremos. La verdad es que no hay mejor momento para ser feliz que ahora mismo.Si no es ahora, ¿Cuándo?

La vida siempre estará llena de luegos y de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas. No hay un luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es AHORA. Atesora cada momento que vives y atesóralo más, porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que el tiempo no espera por nadie así que deja de esperar hasta que termines la universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas esos diez kilos, hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente este para ser feliz. LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO. Trabaja como si no necesitases dinero, quiere como si nunca te hubieran herido y baila como si nadie te estuviera viendo.

servido por Dulce María 1 comentario compártelo

17 Agosto 2006

El Egoísmo

Egoísmo es amor excesivo que uno se tiene a sí mismo anteponiendo los propios intereses a los de los demás. Es ese inmoderado amor a sí mismo, que hace a la persona ordenar todos sus actos hacia el bien propio, ignorando a los demás. El egoísmo no es más que el medio de convertirlo todo en utilidad propia.

El egoísta, un ser que se ama a sí mismo sin rivales, es siempre un espectáculo repugnante, es algo así como un voraz gusano que por donde pasa lo devora todo. Para él no existen más intereses que los propios. Sus opiniones son las únicas que merecen ser tenidas en cuenta. Sus necesidades son siempre superiores a las de los demás. De hecho, parecería incapacitado para comprender la necesidad ajena. El egoísta es duro como una piedra con los demás, ya que para su mentalidad, que es más estrecha a medida que es más egoísta, el mundo se reduce a él mismo. Los demás no tienen importancia para él.

Estas personas, de corazón estrecho, hallan la plenitud emocional, alimentando su inseguro ego, saciando sus propios placeres, asegurándose de salirse con la suya. Esta gente, al tener que tomar una decisión, se formula las siguientes preguntas: ¿Cómo me incumbe a mí? ¿Qué beneficio obtendré? ¿Encaja en mis planes? No importa si lastima a otros. Este es el tipo de persona que no comparte nada con nadie, que no se interesa en nadie, que no está dispuesto a cargar con la cruz de sus semejantes. ¿Que alguien llora? ¿Que alguien sufre? ¡Qué pena! Pero tengo suficientes problemas propios. Es su eterna respuesta, en lugar de decir: ¡Permítame ayudarle!

Juan usa una palabra muy reveladora para describir el egoísmo, la expresión "Cerrar el corazón":

"Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿Cómo mora el amor de Dios en él?" (1 Juan 3: 17).

Hay tres tipos de egoísmo:

Primero, darme el gusto de darme gusto. La medida del éxito de los egoístas consiste en saber cuánto pueden apartar para ellos y de qué pueden asirse.

Segundo, darme el placer de agradar a los demás. Este es el tipo de egoísmo más refinado: servimos porque necesitamos que nos necesiten. Aquí el egoísmo está oculto, muy oculto, y por eso es más peligroso, porque llegamos a pensar que realmente somos maravillosos.

Tercero, hacer cosas para no sentirme mal. Es actuar por sentimiento de culpa. Este es el peor tipo de egoísmo. En este caso mi caridad es realmente el amor propio disfrazado de altruismo. Mi egoísmo se manifiesta bajo apariencias de bondad. Esto es lo que podríamos llamar la farsa de la caridad.

Por ejemplo, algunas madres desean inconscientemente que su hijo continúe siendo un “niño pequeño” durante el mayor tiempo posible. Algunos padres desean formar a los hijos a su imagen, quieren que su hijo continúe su profesión, su apellido, etc. Son padres autoritarios que “dan hasta la camisa por su hijo” para así dominarlos mejor.

Por otra parte, el amor de sí mismo no sólo se expresa en el orgullo, la vanidad y las ambiciones desmedidas, sino en una enfermiza preocupación con sus propios problemas, tanto físicos como de otra naturaleza. El egoísta llega en su extravío, aunque esto parezca una simpleza, a creer que hasta sus enfermedades son más terribles que las de los demás y por lo tanto, cree que merece más consideración que nadie. Habla constantemente de sus enfermedades, las mima y piensa que todo el mundo tiene la obligación de mimarlas como él. Jamás esta satisfecho con lo que tiene. Vive martirizado por lo que no posee. Vive pensando en lo que cree que le falta. Se desespera, es infeliz y la codicia le roe el corazón. Sí, el egoísmo es una bomba que no alcanza a ser colocada y estalla destruyendo a quien la lleva.

La conducta del egoísta es un mal negocio, pues aunque le lleve a ciertas ganancias, éstas no compensan nunca las pérdidas ocasionadas por una manera tan errónea de vivir. Y no tarda en sentirse solitario y desgraciado. Quien vive egoístamente y sólo para su propio bien, de espaldas a los demás, es el ser más infeliz y miserable del mundo.

“Si el egoísmo no existiera el mundo sería un paraíso”

servido por Dulce María 1 comentario compártelo


Sobre mí

Avatar de Dulce María

dulcemusic

Avilés- Asturias, España
ver perfil »
contacto »

Fotos

Dulce María Gómez López todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera